¿Qué necesita para grabar en casa? La cadena completa, de la fuente al oído
Por Bruno Arbesú, para voz cantada y locución y pódcast y guitarra y bajo y producción en el ordenador
Respuesta corta
Para grabar en casa necesita cuatro eslabones: algo que capte el sonido (un micrófono o la salida de un instrumento), algo que lo convierta en datos (una interfaz de audio), un ordenador con un programa de grabación y algo con lo que escuchar sin engañarse (auriculares cerrados al grabar, monitores o auriculares abiertos al mezclar).
Para una sola voz o un instrumento, una interfaz de una o dos entradas, un micrófono adecuado a la fuente y unos auriculares cerrados bastan. Todo lo demás se añade cuando la grabación pide algo concreto.

¿Cuál es la cadena mínima para grabar en casa?
Una fuente, un micrófono o un cable, una interfaz, un ordenador y algo para escuchar. Cada eslabón tiene un trabajo distinto. El micrófono convierte la vibración del aire en una señal eléctrica muy débil. La interfaz amplifica esa señal con su previo, la convierte en números y la manda al ordenador por USB. El programa de grabación guarda esos números en una pista. Los auriculares o los monitores devuelven el resultado a sus oídos para que pueda juzgarlo.
Si una guitarra eléctrica, un bajo o un teclado ya producen una señal eléctrica, el micrófono sobra: basta con un cable de instrumento enchufado en la entrada de alta impedancia de la interfaz, la que suele llevar la indicación «Inst» o «Hi-Z». Para una voz, un instrumento acústico o un amplificador, en cambio, el micrófono es imprescindible.
Una cadena sencilla y completa para empezar con la voz cabe en una mesa: un Audio-Technica AT2020 de condensador, una Focusrite Scarlett Solo 4th Gen con una entrada de micrófono y otra de instrumento, y unos auriculares cerrados como los beyerdynamic DT-770 Pro 80 Ohm. Con eso se graba una voz, una guitarra por línea y se escucha sin que nada se filtre al micrófono.
¿Por dónde empezar: por el micrófono o por la interfaz?
Por la fuente: lo que va a grabar decide el micrófono, y el micrófono decide qué interfaz necesita. Comprar primero una interfaz llamativa y buscar después un micrófono que encaje suele salir al revés. Conviene hacerse tres preguntas antes de mirar ningún catálogo: qué suena (voz hablada, voz cantada, guitarra, batería), cuántas fuentes suenan a la vez y en qué habitación.
Una voz hablada en una habitación sin tratar pide casi siempre un micrófono dinámico pegado a la boca. Una voz cantada en un cuarto razonablemente tranquilo admite un condensador de membrana grande, que da más detalle. Una guitarra eléctrica se puede grabar por línea o con un micrófono dinámico delante del altavoz. Las dudas sobre la voz cantada y sobre la guitarra tienen su propia página.
Con el micrófono elegido, la interfaz se elige por dos datos: el número de entradas de micrófono que se usan a la vez y la ganancia del previo. Un micrófono dinámico de salida baja necesita bastante más ganancia que un condensador, y ahí se separan las interfaces de entrada de gama de las que sobran.
¿Sirve un micrófono USB en lugar de micrófono más interfaz?
Sirve para una sola voz y un solo ordenador, y se queda corto en cuanto quiere crecer. Un micrófono USB lleva dentro el previo y el convertidor: se enchufa al ordenador y graba. Un modelo como el Rode NT-USB Mini añade una salida de auriculares para escucharse sin retardo, y para una locución o una reunión no hace falta más.
El límite aparece en tres casos. Si quiere grabar a dos personas, dos micrófonos USB en el mismo ordenador dan problemas de sincronía. Si quiere cambiar de micrófono, el previo y el convertidor se van con él. Y si quiere grabar una guitarra además de la voz, el micrófono USB no tiene dónde enchufarla. Una interfaz de dos entradas como la Focusrite Scarlett 2i2 4th Generation resuelve los tres casos a la vez.
La regla que se repite en las opiniones de compradores es sencilla: el micrófono USB tiene sentido cuando se sabe que el proyecto se va a quedar en una sola voz. Si hay dudas, micrófono XLR e interfaz.
¿Cuántas entradas hacen falta al principio?
Tantas como fuentes vaya a grabar a la vez, no tantas como instrumentos tenga en casa. Un cantante que se acompaña a la guitarra graba dos fuentes a la vez: necesita dos entradas. Un locutor solo necesita una. Un grupo que quiere grabar en directo en el local necesita ocho o más, y eso ya es otro tipo de equipo.
Muchas personas graban por capas: primero la guitarra, luego la voz, luego el bajo. En ese caso basta con una o dos entradas aunque la canción tenga diez pistas. La duda sobre el número de entradas entra en detalle en cada caso y en lo que conviene dejar de margen.
¿Auriculares o monitores primero?
Auriculares cerrados primero, porque sirven para grabar y para mezclar con cuidado; los monitores vienen después. Mientras graba con un micrófono abierto, cualquier sonido que salga de unos altavoces acaba en la pista. Por eso, durante la grabación, se escucha con auriculares cerrados que aíslan bien, como unos Sony MDR-7506 o los DT-770 Pro ya citados.
Para mezclar, los auriculares cerrados funcionan, pero cansan antes y exageran algunos graves. Unos monitores de estudio pequeños, como los Yamaha HS 5, dan una imagen estéreo delante de usted y permiten juzgar el equilibrio entre instrumentos con menos fatiga. En un escritorio muy estrecho, unos monitores aún más compactos como los IK Multimedia iLoud Micro Monitor son la alternativa razonable.
Si el presupuesto obliga a escoger, unos auriculares cerrados de estudio cubren las dos funciones. Unos monitores sin auriculares, en cambio, no le dejan grabar con micrófono sin que el sonido se cuele.
¿Qué ordenador y qué programa hacen falta?
Casi cualquier ordenador de los últimos años y un programa de grabación, que puede ser gratuito. Para grabar unas pocas pistas de audio, el procesador importa menos de lo que se cree. Lo que más molesta es un disco lleno o un portátil que reduce su velocidad para ahorrar batería. Un disco interno de estado sólido y el portátil enchufado a la corriente evitan la mayoría de cortes.
Muchas interfaces incluyen una versión ligera de un programa de grabación. Para empezar a grabar y editar, esa versión basta. Lo que conviene comprobar en la ficha de la interfaz es que tiene controlador para su sistema y, si usa una tableta, que funciona sin alimentación externa o con ella.
La latencia, el pequeño retraso entre lo que toca y lo que oye, depende del tamaño de búfer que fije en el programa. Las interfaces con escucha directa, una ruedita o un botón que mezcla la entrada con la salida antes de pasar por el ordenador, eliminan ese problema al grabar.
¿Qué cables y accesorios se olvidan siempre?
El cable XLR, el soporte del micrófono, el filtro antipop y, a menudo, el cable de los monitores. Las interfaces llegan con el cable USB y poco más. Un micrófono XLR necesita un cable XLR macho a hembra de la longitud que separe su boca de la mesa, y un soporte de mesa o de suelo que no transmita los golpes al micrófono. Un filtro antipop, una malla delante de la cápsula, evita los golpes de aire de las «p» y las «b».
Los monitores se conectan con cables de jack balanceado o XLR, según las entradas de cada modelo. Muchas veces la interfaz tiene salidas de jack y los monitores entradas XLR: conviene mirar los dos lados antes de comprar. Si quiere bajar el volumen de los monitores sin tocar la interfaz, un controlador pasivo como el Mackie Big Knob Passive añade una rueda de volumen grande en la mesa.
Para los auriculares, revise el conector: muchos modelos de estudio usan jack grande de 6,3 milímetros y algunas interfaces pequeñas solo tienen el pequeño, o al revés. Un adaptador de rosca suele venir en la caja, pero no siempre.
¿Cómo influye la habitación?
Más que cualquier diferencia entre dos micrófonos del mismo tipo. Una habitación con paredes desnudas y suelo duro devuelve el sonido en forma de reflexiones que el micrófono recoge junto con la voz. El resultado suena a cuarto de baño, y ningún programa lo quita del todo.
Tres gestos gratuitos mejoran mucho las cosas: grabar cerca de la fuente, colocarse de espaldas a un armario lleno de ropa o a una estantería con libros y alejarse de los rincones y de las ventanas. Para la voz hablada, la duda sobre el rincón de locución explica cómo hacerlo sin obra.
Para mezclar, la habitación también cuenta: unos monitores pegados a la pared o metidos en un rincón exageran los graves y llevan a mezclas que suenan flojas en otros equipos. Ese caso está detallado en la duda sobre monitores para una habitación pequeña.
¿Hace falta un micrófono para cada cosa?
No al principio: un buen dinámico de uso general cubre la voz, la guitarra y algún instrumento. Un micrófono como el Shure SM58 LC o el SM57 de la tabla se usa para voces en directo, para amplificadores y para cajas de batería desde hace décadas. No da el detalle de un condensador de estudio, pero perdona una habitación ruidosa y una colocación imperfecta.
Cuando la voz cantada se convierte en lo principal, un condensador de membrana grande como el the t.bone SC 400 o el AT2020 aporta brillo y presencia. Ese segundo micrófono llega mejor cuando ya sabe qué le falta al primero.
¿Qué nivel de grabación conviene buscar?
Picos alrededor de un cuarto por debajo del máximo del medidor, sin que la luz roja se encienda nunca. Los 24 bits de cualquier interfaz actual dejan mucho margen por abajo, así que no hace falta apurar. La mayoría de interfaces muestran un anillo o una luz que pasa de verde a ámbar y a rojo: la zona buena es el verde que roza el ámbar en las partes más fuertes.
Ajuste la ganancia con el pasaje más intenso de la toma prevista, no con los primeros compases, que casi siempre salen más tímidos. Algunas interfaces, como la Focusrite Scarlett 2i2 4th Generation, incluyen un ajuste automático que escucha unos segundos y fija la ganancia por usted.
¿Qué cambia según lo que quiera grabar?
La fuente decide el micrófono, el número de entradas y el tipo de escucha. Una voz cantada pide un micrófono de voz y auriculares cerrados. Una locución o un pódcast piden un dinámico cercano y, si hay varias personas, varias entradas. Una guitarra eléctrica puede entrar por cable, sin micrófono. Un teclado o un sintetizador piden entradas de línea, a menudo en estéreo. Una batería pide muchas entradas o una estrategia de pocos micrófonos.
Las páginas de fuentes del sitio reúnen, para cada caso, las dudas y los equipos que tienen sentido. Si va a grabar dos cosas distintas, piense en la más exigente: la que pida más entradas o más ganancia fija el mínimo de la interfaz.
¿Qué se puede dejar para más adelante?
El subwoofer, la mesa de mezclas, los previos externos y el tratamiento acústico caro. Ninguno de ellos mejora una primera grabación tanto como una buena colocación del micrófono. Un subwoofer en una habitación pequeña puede incluso empeorar el resultado, como se explica en la duda sobre el subwoofer.
La mesa de mezclas tiene sentido si graba en directo con varias personas o si quiere controles físicos para un pódcast; para grabar por capas, una interfaz cumple el mismo papel con menos cables. La comparación está en la duda mesa o interfaz.
Unos auriculares muy económicos como los Superlux HD-681 pueden servir como segundo par para un invitado mientras guarda el presupuesto para el par principal.
¿Cómo se monta todo el primer día?
En el orden de la señal: micrófono, cable, interfaz, ordenador, auriculares, y la ganancia al final. Instale primero el controlador de la interfaz si su sistema lo pide, conéctela al ordenador y elija la interfaz como entrada y salida en el programa. Después conecte el micrófono con la ganancia al mínimo y, si es de condensador, active la alimentación phantom.
Hable o toque a la intensidad real de la grabación y suba la ganancia hasta que los picos más fuertes se queden bastante por debajo del rojo. Dejar margen es más seguro que apurar: una pista algo baja se sube después sin problema, una pista saturada no tiene arreglo. Con la MOTU M2, por ejemplo, los medidores del frontal permiten vigilar ese margen sin mirar la pantalla.
Por último, ajuste el volumen de los auriculares de modo que se oiga con claridad sin necesidad de forzar la voz. Grabar con el volumen demasiado alto lleva a cantar más bajo y a perder energía en la interpretación.
Errores que se repiten
- Comprar el micrófono más caro posible y conectarlo a una interfaz que no le da ganancia suficiente: el eslabón débil manda sobre toda la cadena.
- Grabar con monitores encendidos y el micrófono abierto: lo que sale por los altavoces vuelve a entrar en la pista y ya no se puede quitar.
- Olvidar el cable XLR, el soporte o el adaptador de auriculares y descubrirlo el día en que llega la interfaz.
- Colocar el puesto de grabación en el centro de una habitación vacía, donde las paredes devuelven más reflexiones.
- Comprar una interfaz con ocho entradas para grabar una sola voz y pagar previos que nunca se van a usar.
La cadena, de un vistazo
| Fuente | Micrófono | Interfaz | Escucha |
|---|---|---|---|
| Voz cantada | Audio-Technica AT2020 95 € | Focusrite Scarlett Solo 4th Gen 133 € | beyerdynamic DT-770 Pro 80 Ohm 148 € |
| Locución y pódcast | Rode PodMic 75 € | Audient iD4 MKII 145 € | Sony MDR-7506 98 € |
| Guitarra y bajo | Shure SM57 LC 111 € | Behringer U-Phoria UMC202HD 61 € | Audio-Technica ATH-M40X 109 € |
| Producción en el ordenador | the t.bone SC 400 49 € | MOTU M2 235 € | Yamaha HS 5 159 € |
Precios consultados el 13 de octubre de 2026.
Los equipos citados
- Audio-Technica AT20208,295 €
- Focusrite Scarlett Solo 4th Gen8,6133 €
- beyerdynamic DT-770 Pro 80 Ohm8,2148 €
- Rode PodMic8,175 €
- Audient iD4 MKII8,3145 €
- Sony MDR-75067,898 €
- Shure SM57 LC8,2111 €
- Behringer U-Phoria UMC202HD7,961 €
- Audio-Technica ATH-M40X7,9109 €
- the t.bone SC 4007,849 €
- MOTU M28,6235 €
- Yamaha HS 57,9159 €
- Shure SM58 LC8,3115 €
- Rode NT-USB Mini8,185 €
- Focusrite Scarlett 2i2 4th Generation8,1188 €
- Superlux HD-6817,221,90 €
- Mackie Big Knob Passive7,768 €
- IK Multimedia iLoud Micro Monitor7,7238 €
Otras dudas: ¿Auriculares cerrados o abiertos para grabar y para mezclar?, ¿Cuántas entradas necesita su interfaz de audio?, ¿Mesa de mezclas con USB o interfaz de audio para grabar?.

















