¿Cómo grabar locuciones en casa sin hacer obra?

Por Bruno Arbesú, para locución y pódcast y voz cantada

Respuesta corta

Una locución limpia depende más del sitio y de la distancia que del aparato. Busque el rincón más silencioso y más lleno de cosas blandas de la casa, aléjese de las paredes desnudas, hable a un palmo de un dinámico de locución y cuelgue mantas gruesas detrás de usted y a los lados. Un armario abierto lleno de ropa es la cabina casera más eficaz que existe.

Si la sala suena mucho, un dinámico perdona más que un condensador; si es tranquila y está vestida, un condensador de diafragma grande da una voz más abierta.

¿Hace falta una cabina para grabar locuciones?

No: hace falta una zona pequeña sin ecos alrededor de la boca y del micrófono. Una cabina profesional resuelve dos problemas distintos: el aislamiento, que impide que entren los ruidos de fuera, y el acondicionamiento, que evita que la voz rebote en las paredes. En casa, el primero solo se consigue con obra. El segundo, en cambio, se resuelve en buena parte con muebles, textiles y una buena colocación.

Para una locución, lo que más se nota es el rebote. Una voz con eco de habitación suena casera aunque el micrófono sea excelente. Una voz seca, con algo de ruido de fondo muy bajo, suena profesional y se limpia con facilidad. El objetivo es, por tanto, crear un pequeño entorno muerto justo alrededor del micrófono, no convertir toda la habitación en un estudio.

¿Qué habitación de la casa elegir?

La más llena de cosas blandas y la más alejada de la calle, aunque no sea la más grande. Un dormitorio con cama, cortinas, alfombra y un armario de ropa suele sonar mucho mejor que un salón amplio con suelo de baldosa y pocas cosas. Las cocinas y los baños, con superficies duras, son los peores sitios.

Escuche la habitación antes de decidir: dé una palmada fuerte en el centro y en cada rincón. Donde la palmada se apaga rápido, sin un zumbido metálico que se alarga, la voz también sonará más seca. Compruebe también el ruido de fondo a distintas horas: un patio de luces puede ser tranquilo por la mañana y ruidoso a la hora de comer.

¿Por qué un armario de ropa funciona tan bien?

Porque la ropa colgada es un absorbente grueso y desordenado, justo lo que necesitan las frecuencias de la voz. Las prendas atrapan el sonido en muchas capas y no dejan superficies lisas que devuelvan la voz. Hablar con la cabeza dentro de un armario abierto, o con el micrófono delante de la ropa colgada, da una voz muy seca sin gastar nada.

Si el armario es empotrado y profundo, puede colocar el micrófono en su interior y hablar hacia él, con la ropa detrás del micrófono y a los lados. Si es pequeño, basta con ponerse delante con las puertas abiertas y el micrófono apuntando hacia usted, de espaldas a la ropa. Lo que hay detrás de usted importa tanto como lo que hay detrás del micrófono.

¿Mantas, edredones o espuma?

Mantas y edredones gruesos, colgados con algo de aire detrás; la espuma fina sirve poco. Un edredón nórdico o una manta de mudanza tienen grosor y peso suficientes para absorber buena parte de la voz. Colgados de una barra, de un perchero alto o de dos pies de micrófono con un palo de escoba, forman una pared blanda en minutos.

Las placas de espuma de pocos centímetros solo absorben los agudos. Una sala cubierta de espuma fina suele sonar apagada y a la vez retumbante, porque los medios y los graves siguen rebotando. Si quiere algo más estable que unas mantas, los paneles gruesos de lana de roca forrados en tela son la opción seria, pero las mantas ya resuelven la mayor parte del problema para la voz hablada.

¿Dónde se colocan las mantas?

Detrás de usted, a los lados de la cabeza y, si puede, encima. El micrófono capta sobre todo lo que llega de frente, y lo que tiene delante es su cara y la pared de detrás de usted. Por eso la manta más importante es la que cuelga a su espalda. Las laterales cortan los rebotes que van y vienen entre las paredes.

Una mesa de madera bajo el micrófono también refleja la voz. Una toalla doblada o una alfombrilla gruesa encima de la mesa basta para evitarlo. El techo, si es bajo, devuelve la voz desde arriba: un edredón tendido a modo de toldo por encima de la cabeza completa el rincón.

¿A qué distancia hablar del micrófono?

A un palmo de un dinámico de locución y a dos o tres palmos de un condensador, siempre a la misma distancia. Cuanto más cerca está la boca, más fuerte llega la voz frente al eco de la sala y frente al ruido de fondo. Con un dinámico, hablar cerca es la forma natural de usarlo, y el efecto de proximidad añade cuerpo a la voz.

Con un condensador sensible, acercarse demasiado exagera los graves y los golpes de las consonantes. Un filtro antipop delante y algo más de distancia dan un resultado más equilibrado. Sea cual sea el micrófono, mantener la misma distancia durante toda la sesión importa más que la distancia exacta: una voz que se acerca y se aleja cambia de tono y de volumen.

¿Dinámico o condensador en una sala sin tratar?

Dinámico si la sala suena o hay ruido; condensador si el rincón está bien vestido y es tranquilo. Los dinámicos de locución captan sobre todo lo que tienen justo delante y rechazan mucho el resto. El Shure SM 7 B, su versión con elevador integrado, el Shure SM 7 dB, el Electro-Voice RE20, el Heil Sound PR40 el Rode Procaster o el Universal Audio SD-1 son elecciones habituales para voz en off grabada en casa.

Un condensador de diafragma grande, como el Rode NT1 5th Generation o el Neumann TLM 102, da una voz más abierta y detallada, pero también capta más habitación. Solo compensa si el rincón ya está seco. La duda sobre el micrófono para grabar voz compara las dos familias con más detalle.

¿Y los micrófonos de cañón?

Funcionan bien en salas pequeñas y secas, y son los preferidos para locución de documental. Los micrófonos de cañón, como el Rode NTG-2 o el Sennheiser MKE 600, son muy direccionales por delante. En una sala tratada con mantas, apuntados a la boca desde arriba, dan una voz clara y natural, con el micrófono fuera del campo visual si además graba vídeo.

En una sala con mucho rebote, sin embargo, su lóbulo trasero y su forma de captar los reflejos laterales pueden dar un color extraño. Encajan mejor como segunda opción, cuando el rincón ya está resuelto, que como solución para una habitación difícil.

¿Qué interfaz necesita una locución?

Una de una o dos entradas con un previo silencioso y ganancia suficiente para dinámicos de baja salida. La voz hablada solo ocupa un canal. Lo importante es que el previo tenga ganancia de sobra para un SM7B o un RE20 sin añadir soplido. La Audient iD4 MkII, la SSL 2 MKII y la Universal Audio Volt 1 cubren ese papel con margen.

Si el micrófono pide más ganancia de la que da la interfaz, la solución es un elevador de señal alimentado por phantom entre el micrófono y la entrada, no subir la ganancia hasta el tope, donde el soplido del previo aumenta. Compruebe en la ficha de la interfaz la ganancia máxima antes de combinarla con un dinámico exigente.

¿Cómo se controlan los ruidos de la casa?

Apagando lo que se pueda, alejándose de lo que no y grabando a horas tranquilas. Antes de grabar, escuche la habitación con los auriculares y la ganancia ya subida: la nevera, el ventilador del ordenador, la calefacción o el zumbido de un transformador aparecen enseguida. Muchos se pueden apagar durante la sesión; otros se alejan con un cable más largo.

El ordenador es la fuente de ruido más frecuente. Colóquelo detrás del micrófono, en la zona que menos capta, o lo más lejos posible. Si el micrófono es cardioide, su parte trasera es la más sorda; si es hipercardioide, el punto más sordo está ligeramente en diagonal hacia atrás.

¿Con qué auriculares se controla la locución?

Cerrados, cómodos para sesiones largas y que no dejen escapar sonido hacia el micrófono. Al grabar, el auricular sirve para oír su propia voz y detectar ruidos o golpes. Unos cerrados como los beyerdynamic DT 770 Pro 80 Ohm, los Sony MDR-7506 o los AKG K-371 aíslan lo suficiente y no se cuelan en la toma de voz.

Para la edición posterior, unos de respuesta neutra permiten oír la reverberación de la sala y los ruidos de boca con más claridad. La duda sobre auriculares cerrados o abiertos explica qué tipo conviene a cada momento.

¿Qué se puede arreglar después y qué no?

El ruido de fondo constante y algunos clics se limpian; la reverberación de la sala, muy poco. Los programas de reducción de ruido eliminan bien un zumbido o un soplido continuo, sobre todo si se graba unos segundos de silencio al principio para que el programa lo analice. Los clics de boca y las respiraciones fuertes también se tratan con herramientas específicas.

La reverberación, en cambio, está mezclada con la propia voz. Las herramientas que prometen quitarla dejan a menudo una voz metálica o con artefactos. Por eso el tiempo invertido en vestir el rincón ahorra mucho más que cualquier programa.

¿Qué ajustes de grabación usar?

Nivel con margen, sin procesado fuerte en la toma y siempre con unos segundos de silencio al principio. Ajuste la ganancia para que las partes más fuertes de la voz queden bastante por debajo del máximo de la interfaz. Una voz algo baja se sube después sin perder calidad; una voz saturada no tiene arreglo.

Grabe sin compresión ni ecualización fuertes en la entrada. Ese tratamiento se aplica después, cuando se puede deshacer. Si la interfaz o el micrófono, como el Shure MV7X junto a su programa, ofrecen procesado, úselo con moderación o déjelo para la escucha.

¿Cómo decidir en un minuto?

Elija la habitación más blanda y tranquila, póngase delante de un armario de ropa o rodéese de mantas gruesas, hable a un palmo de un dinámico de locución y aleje el ordenador. Con el rincón resuelto, un condensador de diafragma grande o un cañón pueden dar una voz más abierta. Sin resolverlo, ningún micrófono salva la grabación.

La duda sobre el micrófono para un pódcast completa la elección del micrófono para voz hablada.

Errores que se repiten

  • Grabar en el centro de una habitación vacía, con paredes paralelas y suelo duro: la voz vuelve rebotada y suena a cuarto de baño.
  • Pegar placas de espuma finas por toda la pared esperando aislar del ruido de la calle: absorben algo de agudos, pero no paran nada.
  • Hablar a medio metro de un condensador sensible en una sala sin tratar y luego intentar quitar la reverberación con un programa.
  • Colocarse de espaldas a una ventana o a una pared de cristal, que devuelve la voz directamente hacia el micrófono.
  • Olvidar los ruidos de la casa: nevera, ordenador, calefacción o un reloj que solo se notan al subir la ganancia.

La cadena, de un vistazo

FuenteMicrófonoInterfazEscucha
Locución y pódcastShure SM 7 B 398 €SSL 2 MKII 205 €beyerdynamic DT-770 Pro 80 Ohm 148 €
Locución y pódcastEV RE20 RE-Series 615 €Audient iD4 MKII 145 €Sony MDR-7506 98 €
Locución y pódcastHeil Sound PR40 369 €Universal Audio Volt 1 USB Recording Studio 111 €AKG K-371 149 €
Voz cantadaRode NT1 5th Generation Black 185 €Audient iD4 MKII 145 €Audio-Technica ATH-M50X 149 €

Precios consultados el 13 de octubre de 2026.

Los equipos citados

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Cabina de voz equipo de grabación según la fuente