¿Auriculares cerrados o abiertos para grabar y para mezclar?

Por Bruno Arbesú, para voz cantada y producción en el ordenador

Respuesta corta

Para grabar con un micrófono abierto en la misma habitación, auriculares cerrados: aíslan y no dejan que la base se cuele en la pista. Para mezclar y escuchar con detalle durante horas, auriculares abiertos: suenan más naturales, con una imagen estéreo más amplia y menos fatiga.

Si solo puede tener unos, elija cerrados: sirven para grabar y para mezclar con algo de cuidado, mientras que unos abiertos no sirven para grabar voces o instrumentos acústicos.

¿Qué diferencia hay entre unos auriculares cerrados y unos abiertos?

Los cerrados tienen la parte trasera de la copa sellada; los abiertos la dejan con una rejilla que deja pasar el aire y el sonido en los dos sentidos. En unos cerrados, el sonido queda dentro de la copa y el ruido exterior queda fuera. En unos abiertos, el sonido sale hacia la habitación y el ruido de la habitación entra.

Esa diferencia de construcción tiene consecuencias en el sonido. Los cerrados suelen tener más presión en graves y una imagen estéreo más metida dentro de la cabeza. Los abiertos suenan más aireados, con una sensación de espacio más parecida a la de unos altavoces y menos resonancias de la propia copa.

Existe un tercer grupo, los semiabiertos, que dejan escapar algo de sonido sin la apertura completa. Los AKG K-240 Studio y los Superlux HD-681 son dos ejemplos muy extendidos.

¿Por qué hay que grabar con auriculares cerrados?

Porque lo que sale de unos auriculares abiertos entra en el micrófono y ya no se puede quitar de la pista. Un condensador colocado a un palmo de la cabeza recoge con facilidad la base que escapa de unos auriculares abiertos, sobre todo en las pausas de la voz. Ese sangrado se oye después como un eco de la música dentro de la pista vocal, y empeora al comprimir.

Los cerrados más habituales en grabación son los beyerdynamic DT-770 Pro 80 Ohm, los Audio-Technica ATH-M50X y los Sennheiser HD-280 Pro, este último con un aislamiento especialmente alto. Para un batería o un guitarrista con amplificador, ese aislamiento sirve además para oír el clic sin subir el volumen.

Si graba solo instrumentos por línea, sin micrófono abierto, el problema desaparece y puede usar cualquier tipo.

¿Por qué se recomiendan los abiertos para mezclar?

Porque cansan menos y dan una imagen del sonido más fiable, sobre todo en medios y en estéreo. Una mezcla dura horas. Los abiertos no generan la presión de una copa cerrada, se calientan menos y permiten escuchar a volumen moderado durante más tiempo. La ausencia de resonancias en la copa hace que los medios y la colocación de cada instrumento en el estéreo se juzguen con más precisión.

Modelos como los AKG K-702, los beyerdynamic DT-990 Pro 250 Ohm o los Sennheiser HD 600 llevan muchos años en estudios de mezcla. Los AKG K-712 Pro, el Sennheiser HD 650 y los Sony MDR-MV1 son opciones más recientes o más cálidas dentro del mismo grupo.

El inconveniente es el entorno: en una habitación ruidosa, o con otras personas cerca, los abiertos dejan pasar todo y molestan a los demás.

¿Se puede mezclar con auriculares cerrados?

Sí, conociendo sus defectos y comprobando la mezcla en otros sistemas. Muchos cerrados de estudio tienen un realce en graves o en agudos que da una impresión de sonido brillante y potente. Si mezcla con ellos sin saberlo, la mezcla tiende a quedar con pocos graves o con agudos apagados cuando se escucha en otro sitio.

La solución es escuchar mucha música conocida con los mismos auriculares antes de mezclar, para aprender cómo suenan, y comprobar la mezcla en unos altavoces, en el coche o en el móvil. Hay también programas de corrección que compensan la respuesta de muchos modelos conocidos.

Si su habitación no permite unos abiertos, unos cerrados de respuesta más neutra, como los beyerdynamic DT 700 PRO X o los beyerdynamic DT 1770 Pro MKII, son una base mejor para mezclar que los modelos pensados para el directo.

¿Qué significan los ohmios de los auriculares?

La impedancia indica cuánta tensión necesitan para sonar fuerte: a más ohmios, más potencia de salida hace falta. Unos auriculares de 32 u 80 ohmios suenan fuertes en casi cualquier interfaz, en un portátil o en un móvil. Unos de 250 o 300 ohmios necesitan una salida de auriculares con más tensión; en una salida débil, suenan bajos y sin pegada en graves.

Por eso algunos modelos se venden en varias versiones. Los DT-770 Pro existen en 32 ohmios, 80 y 250. La versión de 80 es la más versátil para grabar; la de 32 está pensada para dispositivos portátiles; la de 250 da algo más de detalle si la interfaz tiene una salida potente.

Interfaces como la RME Babyface Pro FS tienen salidas de auriculares capaces de mover modelos de alta impedancia sin esfuerzo. Con una interfaz de gama de entrada, revise en las opiniones de compradores si alguien usa el mismo modelo de auriculares y si llega a un volumen cómodo.

¿Abiertos de baja impedancia para no depender de la interfaz?

Es una opción reciente y muy cómoda. Algunos fabricantes ofrecen abiertos de estudio con impedancias bajas, que suenan con fuerza en cualquier salida. Los beyerdynamic DT 900 PRO X, de 48 ohmios, son un ejemplo. Evitan comprar un amplificador de auriculares aparte cuando la interfaz es modesta.

Los beyerdynamic DT 1990 Pro MKII, abiertos de gama alta, se venden con juegos de almohadillas que cambian ligeramente el equilibrio tonal para mezclar o para escuchar.

¿Qué importa además del tipo de copa?

La comodidad, el peso, las almohadillas y el cable. Unos auriculares que aprietan demasiado o pesan mucho dejan de usarse a la hora. Las almohadillas de terciopelo son más frescas; las de cuero sintético aíslan más pero dan calor. Un cable rizado molesta menos al moverse; uno recto y largo conviene a quien toca un instrumento lejos de la mesa.

El cable desmontable es una ventaja seria: el cable es la pieza que más se rompe, y cambiarlo cuesta mucho menos que cambiar los auriculares. Las opiniones de compradores suelen mencionar el ajuste en cabezas grandes o pequeñas y la duración de las almohadillas: lea esas partes antes de elegir.

¿Auriculares en lugar de monitores?

Para empezar, sí; para mezclar en serio, mejor ambos. En una habitación sin tratar, unos buenos auriculares abiertos dan una imagen más fiable de los medios y los agudos que unos monitores rodeados de reflexiones. Lo que los auriculares no transmiten bien es la sensación física del grave y el equilibrio entre el centro y los lados tal y como se oye en altavoces.

Por eso muchas mezclas caseras se hacen con auriculares y se comprueban en monitores. La duda sobre monitores para una habitación pequeña explica qué monitores tienen sentido cuando el espacio es limitado.

¿Sirven unos auriculares inalámbricos o de botón?

Para grabar, no: el Bluetooth añade un retardo que hace imposible tocar o cantar a tiempo. La transmisión inalámbrica comprime el audio y lo retrasa varias decenas de milisegundos. Escuchar la base con ese retraso mientras se canta encima obliga a adelantarse sin darse cuenta, y la toma queda fuera de tiempo. Además, la mayoría de interfaces no tienen Bluetooth: los auriculares se conectarían al ordenador, no a la interfaz, y perderían la escucha directa sin retardo.

Los auriculares de botón con cable no tienen ese problema, pero aíslan de forma muy irregular según cómo encajen en el oído, y su respuesta en graves cambia mucho con el ajuste. Sirven para comprobar una mezcla, porque mucha gente escucha música así, no para trabajar con ella durante horas.

¿Dónde se nota la diferencia entre unos auriculares sencillos y unos de gama alta?

En la definición de los medios y los agudos, en la comodidad y en la duración, más que en el volumen o en los graves. Unos auriculares sencillos como los Superlux HD-681 bastan para oír si una toma está a tiempo y afinada. Lo que aportan los modelos de gama alta es una reproducción más pareja, sin picos que engañen al ecualizar, y una imagen estéreo más precisa para colocar cada instrumento.

También cambia la construcción: diademas de metal, almohadillas y cables de recambio, piezas atornilladas en lugar de pegadas. Las opiniones de compradores de los modelos más asequibles mencionan con frecuencia roturas de la diadema o del cable al cabo de un tiempo; las de los modelos de estudio veteranos hablan de años de uso con un cambio de almohadillas.

¿Cuántos pares hacen falta?

Uno por cada persona que grabe a la vez, y un segundo par abierto si mezcla mucho. En una sesión con dos músicos, cada uno necesita sus auriculares cerrados. Para una sola persona, un par cerrado basta para empezar. El segundo par, abierto, llega cuando las horas de mezcla aumentan y se nota el cansancio.

Si va a grabar a varias personas con escucha independiente, compruebe cuántas salidas de auriculares tiene su interfaz; la duda sobre cuántas entradas necesita su interfaz habla también de salidas.

¿Cómo decidir en un minuto?

Graba voces o instrumentos acústicos: cerrados. Solo mezcla, en una habitación tranquila: abiertos. Hace las dos cosas y solo compra unos: cerrados neutros. Interfaz modesta: evite los 250 y 300 ohmios. Y, sea cual sea el tipo, escuche a volumen moderado: los oídos son la única herramienta del estudio que no se puede cambiar.

La duda sobre el micrófono para grabar la voz completa la elección cuando los auriculares son para cantar.

Errores que se repiten

  • Grabar una voz con auriculares abiertos y descubrir en la mezcla que la base suena de fondo en la pista del micrófono.
  • Comprar unos auriculares de 250 o 300 ohmios para conectarlos a un portátil o a una interfaz con poca potencia de salida.
  • Mezclar solo con auriculares cerrados de graves realzados y obtener mezclas flojas en graves al escucharlas en otros sistemas.
  • Subir el volumen de los auriculares durante horas para compensar el ruido de la habitación, con el cansancio auditivo que eso provoca.

La cadena, de un vistazo

FuenteMicrófonoInterfazEscucha
Voz cantadaRode NT1 5th Generation Black 185 €Focusrite Scarlett Solo 4th Gen 133 €beyerdynamic DT-770 Pro 80 Ohm 148 €
Producción en el ordenadorthe t.bone SC 450 79 €Audient EVO 8 167 €AKG K-702 179 €
Locución y pódcastShure SM 7 B 398 €RME Babyface Pro FS 725 €Sennheiser HD 600 298 €

Precios consultados el 13 de octubre de 2026.

Los equipos citados

Otras dudas: ¿Qué monitores de estudio caben en una habitación pequeña?, ¿Qué necesita para grabar en casa? La cadena completa, de la fuente al oído, ¿Cuántas entradas necesita su interfaz de audio?.

Cabina de voz equipo de grabación según la fuente